¿Cuál es la diferencia entre sistemas fotovoltaicos centralizados y sistemas fotovoltaicos distribuidos?
Con la adopción generalizada de energías limpias a nivel mundial, la tecnología de generación de energía fotovoltaica (FV) está a la vanguardia. Actualmente, existen dos modelos principales de implementación: sistemas fotovoltaicos centralizados y sistemas fotovoltaicos distribuidos (FV). Este artículo comparará y analizará las diferencias y ventajas de estos dos sistemas con base en los datos más recientes y las tendencias globales.
- Definición y escala
Los sistemas fotovoltaicos centralizados son instalaciones a gran escala ubicadas en zonas remotas, como desiertos o páramos, donde los recursos solares son abundantes y los costos de la tierra son bajos, con capacidades instaladas que van desde decenas a cientos de megavatios.

Los sistemas fotovoltaicos distribuidos son instalaciones de escala mediana a pequeña generalmente ubicadas cerca de centros de carga, como tejados, fábricas o almacenes, con capacidades instaladas que suelen variar entre kilovatios y megavatios.

- Conexión a la red y distancia de transmisión
Los sistemas fotovoltaicos distribuidos están interconectados a través de redes de distribución de baja o media tensión, lo que permite el consumo local de energía con bajas pérdidas de transmisión.
Los sistemas fotovoltaicos centralizados están conectados a redes de transmisión de alto voltaje y transmiten energía a largas distancias con mayores pérdidas de transmisión.
- Inversión, Construcción y Mantenimiento
Los sistemas fotovoltaicos distribuidos ofrecen ventajas como baja inversión inicial, períodos de recuperación cortos, implementación flexible y mantenimiento sencillo, y pueden ser gestionados por usuarios finales o proveedores de servicios.
Los sistemas fotovoltaicos centralizados requieren una inversión importante y una infraestructura compleja (subestaciones, salas de inversores, cuadros de distribución, etc.), con mayores requisitos de gestión técnica.
- Eficiencia energética y soporte de la red
La energía fotovoltaica distribuida favorece el consumo local inmediato, reduciendo el desperdicio de transmisión y mejorando la eficiencia del uso de la energía.
La energía fotovoltaica centralizada aprovecha las economías de escala y las capacidades de control superiores para respaldar de manera más efectiva la regulación de la energía reactiva y el control de la frecuencia de la red.
- Desafíos técnicos e impacto en la red
La energía fotovoltaica distribuida enfrenta desafíos como el flujo de potencia inverso, fluctuaciones rápidas de producción y problemas de estabilidad, lo que requiere sistemas de control de red mejorados.
La energía fotovoltaica centralizada enfrenta altos costos de transmisión, pérdidas de transmisión a larga distancia y estrictos requisitos de conexión a la red, incluida la capacidad de soportar voltajes bajos (LVRT).
- Tendencias de implementación global
A partir de 2023, la capacidad instalada de energía fotovoltaica distribuida de Australia (aproximadamente 23,169 megavatios) supera ampliamente la de la energía fotovoltaica centralizada (aproximadamente 11,016 megavatios), lo que pone de relieve el creciente predominio de la generación distribuida.
En Brasil, a fines de 2022, la capacidad instalada total de energía solar fotovoltaica era de aproximadamente 27 gigavatios, de los cuales la energía fotovoltaica distribuida representaba aproximadamente 18.8 gigavatios y la centralizada aproximadamente 8.2 gigavatios.
En resumen, tanto los sistemas fotovoltaicos centralizados como los distribuidos presentan ventajas y limitaciones únicas. El modelo centralizado destaca por su control centralizado a gran escala y el soporte de la red, mientras que los sistemas distribuidos ofrecen flexibilidad, alta eficiencia local y rápida rentabilidad. La complementariedad de ambos impulsará conjuntamente la transición global hacia un futuro energético resiliente y limpio.